EL PRODUCTO MÁS CARO DEL MUNDO

EL PRODUCTO MÁS CARO DEL MUNDO

Tenemos que posicionar nuestro producto en el mundo. Lo más fácil es caer en la tentación de un precio mínimo. ¿Pero qué ocurre cuando nuestro producto queremos que sea el “más caro del mundo”?.
A todos nos viene a la cabeza “El turrón más caro del mundo”. Nuestro producto también puede ser el más caro del mundo. El precio también transmite las características del producto. Un producto caro es percibido por el consumidor como un producto de CALIDAD. A veces entramos en el juego de luchar con otros productos en la misma categoría y precio. Esto es un error. Podemos acercarnos a nuevas CATEGORÍAS. Nuestro producto puede ser percibido como un producto de bajo coste o EXCLUSIVO. Sólo tenemos que asociar en la mente del consumidor nuestro producto a las características que nosotros queremos que tenga. Y el cliente tiene que adoptarlo.
El café puede ser barato pero nosotros podemos entregar al consumidor, “el café más caro del mundo”. Hay que aportar valor en aquellas características que son exclusivas para el cliente. Si nuestro café es cultivado de forma ecológica y esto aporta un valor suplementario al cliente estará dispuesto a pagar más por él. Marcas como STARTBUCKS o NESPRESSO lo saben y lo hacen cada día. Aportan nuevas utilidades y servicios a un producto de bajo coste y lo convierten en un artículo exclusivo. Se puede tomar café o vivir una EXPERIENCIA.
Lo mismo podría ocurrir con productos aparentemente baratos como el agua. Podríamos vender “el agua más cara del mundo” si asociamos a ello beneficios para nuestra salud o envases que aporten una nueva experiencia o utilidad al consumidor. Sin olvidarnos de la importancia que tiene la MARCA del producto. Podríamos buscar un canal de venta exclusivo o cualidades del producto únicas para el consumidor.
Cada vez es más difícil llegar a mercados masivos con productos exclusivos. La opción es encontrar nichos de mercados donde nuestra propuesta encuentre VALOR.

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