¿TIENE EDAD EL TALENTO?

El TALENTO puede tener un origen “mágico”. Creemos que las personas poseen un don natural, una características interna, que nos diferencia de los demás. El talento es una capacidad INNATA. Parece que solo podemos asociar el talento a la juventud. En ocasiones lo ligamos a las jóvenes promesas deportivas o a concursos televisivos de jóvenes talentos. Esto es un prejuicio, quizás sea la época de nuestra vida donde menos nos conocemos y es más difícil conseguir ver nuestro verdadero talento. Es entonces cuando empiezan a aparecer verdaderos cazatalentos. Personas entrenadas para descubrir las cualidades que nos diferencian. Una visión sesgada del talento y que reduce posteriormente las posibilidades de las personas.
Solo si conocemos nuestro talento podemos PROYECTARNOS. Solo teniendo los conocimientos y la experiencia necesaria podremos descubrir nuestro verdadero talento. Este PERMANECE con nosotros a lo largo de nuestra vida. La educación no está enfocada a descubrir esos talentos. Los planes de estudio nos guían por un camino común. Sin embargo nosotros somos UNICOS. El talento te hace SOBRESALIR. Hay quien nunca conocerá cuál es su talento o lo buscará a lo largo de toda su vida. Cuanto antes lo encuentres, antes podrás destacar. Pero para conocer y potenciar el talento se tienen que dar las condiciones. Puede existir la capacidad, pero necesita del compromiso necesario para llevarlo a cabo.
Si traducimos el talento a nuestra actividad profesional, se convierte en el conjunto de conocimientos y competencias para llegar al ÉXITO. Nuestra competencia por tanto no tiene EDAD. Muy al contrario, la experiencia aumenta nuestra capacidad de adaptación. El premio Nobel José Saramago, respondió en una entrevista: «He sido muy afortunado; si hubiera muerto a los 60 años no hubiera sido escritor«. Dijo Picasso: «no hay niños prodigios en la pintura. Lo que la gente percibe como genio prematuro es el genio de la infancia. No desaparece gradualmente a medida que envejece. Es posible que ese niño se convierta en un verdadero pintor un día, quizás incluso un gran pintor. Pero tendría que empezar desde el principio”.
Si las instituciones u organizaciones quieren liberar este talento, tiene que conocer cuáles son las necesidades de los empleados. Proyectar la empresa en las personas. Solo entonces se alejarán de los prejuicios y se potenciarán las VIRTUDES.

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